En el proceso de cancelación del registro de Rebozet, las cartas jugadas por la empresa Celgene ante la SIC dieron resultados para continuar con sus planes corporativos.

 
Esta compañía, con presencia en más de 50 países, inició el proceso sobre la marca luego que, en su segundo intento, la Superintendencia de Industria de Comercio le negara el registro del signo Reblozel. 

En primera instancia, la solicitud de Celgene pretendía identificar preparaciones farmacéuticas para el tratamiento de los síndromes de beta-talasemia y mielodisplasia, entre otras. Fue allí cuando la Dirección de Signos Distintivos de la SIC concluyó que entre las dos marcas se podrían presentar confusiones; ya que su escritura era muy similar.

Además, dentro del proceso de verificación que inició la Dirección, el resultado fue que  existe una relación competitiva debido a que las dos empresas se encuentran en el sector de la elaboración de productos farmacéuticos.

Por esto, Celgene inició el proceso para superar el obstáculo que suponía la marca Rebozet de Novartis, compañía que  cuenta con  más de 115.000 empleados en 140 países con sede principal en Basilea, Suiza.

El resultado de esta solicitud  no pudo resultar mejor para la compañía, pues la SIC resolvió  cancelar el registro de la marca comercial rebozet (Nominativa) con certificado No. 344262 que distingue productos comprendidos en la clase 5 de la Clasificación Internacional de Niza. 

Se debe aclarar que hasta el próximo 18 de mayo, que se cumplen 10 días hábiles desde la expedición de la resolución, se podrán realizar apelaciones de la decisión tomada.

Para Pablo Andrés Delgado, especialista en propiedad intelectual de la Universidad Externado, la decisión de la Superindustria, además de ajustarse a la norma comunitaria 486 de 2000, resalta la naturaleza jurídica del derecho marcario referida a la aplicación industrial.

Es decir que si no se usa la marca por parte del titular registrado, tendrá como sanción la posibilidad de que sea cancelada por la Superindustria y registrada por un tercero, para cumplir dicho fin, que igualmente puede ligarse como efecto a la función social de la propiedad privada.

Por su parte, Gerardo Flórez, asociado senior de PPU, aunque es un caso muy sencillo mediante el cual la Oficina de Marcas hace efectiva de forma acertada la obligación de uso del titular sobre la marca Rebozet, va la pena tener presente las siguientes consideraciones: En Colombia, el sistema marcario gira en torno al registro, en otras palabras, si no se obtiene el registro ante la autoridad competente un empresario o persona natural no adquiere ningún tipo de derecho. Por consiguiente, es uso no es necesario para obtener el registro. 

Además, agregó que en este caso el uso sí juega un papel preponderante en el mantenimiento de las marcas en el mercado colombiano, puesto que de no usar el registro marcario transcurridos tres años desde la concesión del mismo, la marca se vuelve cancelable por no uso.

FUENTE: Diario La República

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