Laboratorio Franco Colombiano (Lafrancol) fue derrotada nuevamente ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Su contrincante fue otra gigante de los medicamentos, la farmacéutica estadounidense Biomarin Pharmaceutical INC.

En primera y segunda instancia se declararon infundados los argumentos de oposición de la empresa colombiana, por lo que el despacho procedió a conceder el registro de la marca Brineura a  Biomarin Pharmaceutical INC para distinguir la clase 5 de la Clasificación Internancional Niza.

El lío inició cuando Lafrancol aseguró que otorgar dicho signo causaría confusión  con sus marcas Bria y B-Neural. Su apoderado, Tito Noé Parra aseguró que “entre las marcas existe una semejanza evidente en los aspectos gráfico, visual, ortográfico, fonético y conceptual”.

Sin embargo, Biomarin Pharmaceutical INC. no se quedó con las manos cruzadas y respondió que “la marca Brineura difiere sustancialmente de los signos fundamentos de la oposición dados sus particulares elementos ortográficos”.

En el análisis de registrabilidad realizado por la directora de Signos Distintivos, María José Lamus, se encontró que la marca solicitada no era confundible con las que ya estaban registradas y por ende  no existía motivo para negarla, por lo cual procedió a conceder su registro.

No contento con la respuesta, Lafrancol se fue a un segundo round y presentó su apelación en la Delegatura para la Propiedad Industrial, en donde argumentó que “en este escenario constituye actuación desleal el que luego de  obtener la marca y de posesionarse en el mercado en un  tiempo considerable, otro industrial quiera tomar la gran parte de esa marca preexistente para identificar productos similares en el mercado”.

El superintendente delegado para la Propiedad Industrial, José Luis Londoño, volvió a evaluar el caso y encontró que cada uno de los signos cuenta con elementos adicionales, lo cual genera que al ser pronunciados y transcritos produzcan una impresión totalmente diferente.

El director del Centro de Estudios de Derechos Privado de la Universidad de La Sabana, Fernando Jiménez, explicó que “entre las marcas Bria y Brineura el numero de sílabas es diferente;  al igual que entre B-Neural y Brineura tampoco existe riesgo de confusión ya que la partícula Neura constituye una expresión genérica para medicamentos”.

Con los resultados del estudió, Londoño decidió confirmar la decisión emitida por Lamus en primera instancia y mantener el registro de la marca.

Para el socio de Cáez, Gómez & Alcalde, Guillermo Cáez, “ la decisión de la SIC está ajustada a la normatividad aplicable, toda vez que entre los signos  comparten vocablos que, analizados y comprados, permiten concluir que no existe riesgo de confusión”.

En conclusión,  Lafrancol recibió una derrota contundente. Sin embargo, si persiste en ser la piedra en el zapato en este registro, puede llevar el caso al Consejo de Estado.

Las opiniones

Fernando Jiménez
Director del Centro de Estudios de Derecho Privado U. de la Sabana

“Entre las marcas Bria y Brineura el numero de sílabas es diferente; mientras que entre B-Neural y Brineura tampoco existe riesgo de confusión ya que la partícula Neura constituye una expresión genérica”

Guillermo Cáez
Socio de Cáez, Gómez & Alcalde

“La decisión de la SIC está ajustada a la normatividad, si bien el signo objeto de registro y los opositores comparten vocablos que, analizados y comprados permite concluir que no hay riesgo de confusión”.

 

FUENTE: LA REPÚBLICA

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